¿Bienestar o estar bien?



Por Gabby Hurtado


El ser humano es un buscador incansable de la felicidad, buscamos felicidad de múltiples maneras, sin detenernos a pensar que la felicidad está en el día - día, en los pequeños o grandes momentos que nos rodean, incluso en detalles ínfimos que pasan por desapercibidos por estar en la búsqueda de algo que está justo frente a nosotros y que no somos capaces de ver.

El hecho de ser felices radica en la actitud con la que asumamos las diferentes situaciones a las que nos enfrentamos a diario. Y es precisamente esta aseveración la que trae a colación el tema de bienestar o estar bien. El orden de las palabras que forman estas frases tiene el mismo significado, pero las diferentes visiones que el ser humano quiera otorgarle a las mismas quizá nos ofrezcan diferentes perspectivas.


Toda persona quiere alcanzar un alto nivel de bienestar, pero para poder conseguir una mejora en ese aspecto, es necesario conocer el verdadero significado de dicho concepto. En un sentido simple y global, el bienestar se puede definir como el hecho de encontrarse bien con uno mismo y con la vida que uno tiene. Sin embargo, este término abarca mucho más que esto. La psicóloga Ana Couñago nos ofrece la siguiente clasificación de bienestar: 1) Bienestar físico, 2) Psicológico o mental, 3) Emocional y 4) social. En esta edición de la revista Mujeres con visión nos enfocaremos en el emocional, puesto que se considera el origen de todos los demás. Pero antes de profundizar en el mismo es imperante preguntarnos:

¿Qué necesitamos para experimentar bienestar o para estar bien? Probablemente esta pregunta contiene diferentes respuestas dependiendo de la persona que responda. Para la concepción de este artículo se realizó una encuesta a diferentes personas. Tomando en consideración las diferentes respuestas, no podemos descartar que las mismas varían según la edad, y otros aspectos de igual relevancia como el género, cultura, profesión u oficio, medio ambiente, nacionalidad, entre otros.


A continuación, se ofrecen algunas de las más relevantes:

  • Bienestar implica tener un auto, un empleo con excelente salario y tiempo libre para disfrutar con amigos y/o pareja. Antonio 28 años, abogado venezolano.

  • Bienestar es estar cerca de mis seres amados y poseer mucho dinero. Maria 69 años, Andragoga; venezolana.

  • Para mí es viajar y disfrutar de la vida. Sandra 55 años, profesora universitaria, inglesa

  • Bienestar es dormir y compartir tiempo con la familia. Peter 39 años, carpintero y ebanista irlandés,

  • Bienestar es tener una casa propia. Tomasa 48 años, médica española.

  • Para mi bienestar es comer mucho chocolate y dibujar muchas cosas. Rosa 11 años estudiante alemana,

  • Bienestar es estar saludable y en forma (tener un buen cuerpo). Ania 19 años entrenadora personal, polaca.

  • Bienestar es comer de todo sin engordar. Rob 45 años. Trabajador de Amazon colombiano,

  • Yo estoy bien con mi mami y mi papi. Vicky 5 años. Estudiante italiana.

  • No tener deudas es la mayor sensación de bienestar que conozco. Charles 62 años militar retirado americano.

  • ¿Bienestar? Mis nietos, sus abrazos y amapuches. Rocío 78 años, repostera retirada, gallega.

  • Estar bien, es estar todo el tiempo que deseo en La playa. Tony 28 años instructor de Zumba, catalán.

  • Es Tener muchos libros y tiempo para leerlos. Lola, Filóloga 42 años.

  • Es poseer Conocimiento, sabiduría, Albert 50 años profesor universitario, escoses.

  • Es poder respirar sin estar conectada a una máquina. Rosana 39 años, paciente con COVID hospitalizada con pronóstico reservado.

  • Es Poder, ver, escuchar, sentir, caminar, oler. Plácido 45 años, actor de teatro costarricense.

  • Es Escuchar el sonido de un riachuelo. Daniel artista plástico 48 hondureño.

  • Es Ver un amanecer o atardecer desde mi ventana. Christine 35 años escritora peruana.

  • Es Una taza de té con galletas, Linda 78 años profesora jubilada inglesa.

  • Es estar cerca de mi familia, es un viaje de vacaciones y el reencuentro con amigos, es un abrazo. Gabby 51 años profesora de español en el Reino Unido Venezolana.

  • Es tener mucho dinero y ser creativo. Raffie chef venezolano residenciado en USA.


Analizando cada una de las respuestas, pareciera que la sensación de bienestar está vinculada con los 4 tipos de bienestar que plantea Couñago. En fin, son múltiples las razones o situaciones generadoras de bienestar. Pareciera que una gran parte de esas sensaciones están relacionadas con el manejo de nuestras emociones, pero también con la salud, con poseer dinero o propiedades, con afectos, entre otras.


La mayoría de las respuestas recopiladas en la encuesta lucen momentáneas o de corta duración. Claro, con algunas excepciones como: poseer una casa, o mucho conocimiento. Resulta entonces aún más interesante preguntarnos sí ¿es el bienestar emocional la génesis de todo lo demás?


Es propicio el momento para explorar y analizar algunas definiciones de bienestar emocional ofrecidas por expertos en salud emocional:

1) Ana Couñago define el bienestar emocional como la capacidad de entender y gestionar las propias emociones, tanto las negativas como las positivas. Se trata de conocerse profundamente a uno mismo y tener la habilidad para actuar adecuadamente en diferentes situaciones.

2) Un estudio realizado por el hospital universitario de Barcelona en España plantea que el bienestar emocional lo constituye un conjunto de sensaciones positivas derivadas de un funcionamiento mental que nos capacita para hacer frente o adaptarnos a las situaciones o demandas ambientales.

3) Mercedes Alba Marín conceptualiza el bienestar emocional como un estado de ánimo caracterizado por sentirse bien, a gusto con nosotros mismos, con el mundo que nos rodea, y, en consecuencia, de sentirnos capaces de afrontar las tensiones normales de la vida de una manera equilibrada.


De acuerdo con estas tres definiciones el eje central de las mismas es en definitiva la re-dirección de nuestras emociones, el asumir, aceptar y gestionar las mismas. De manera tal que encontremos la actitud de equilibrio para solventar las diferentes situaciones a las que nos enfrentamos a diario.


Sin embargo, encontrar equilibrio o bienestar emocional en ocasiones se torna complicado y difícil; especialmente porque es un trabajo diario, constante y perseverante que nos acompañará por el resto de nuestra existencia. Es absolutamente normal sentirnos agobiados, tristes, desanimados, frustrados o desesperados, ante ciertas situaciones o por diversas razones.


Pero la idea no es evadir, o permitir que estas emociones se adueñen de nosotros y nos hagan prisioneros de estas. Es saludable y necesario darnos el permiso de sentirlas, reconocerlas identificarlas, aceptarlas y finalmente dejarlas entrar en nuestro sistema emocional; y quizá hasta tomarnos un café con ellas. Pero al cabo de un tiempo prudencial debemos dejarlas ir y despedirlas, para darle cabida a nuevas emociones que nos harán sentirnos renovados, esperanzados, animados, entusiastas, alegres y relajados.


Es probable que ante ciertas situaciones nos dejemos abatir, lo cual es normal. Lo importante es estar conscientes de que sí es necesario; busquemos ayuda profesional para superar cualquier eventualidad o proceso de índole emocional que nos obstaculice sentirnos bien.


Los procesos de duelo, divorcio, emigración, desempleo, enfermedades, deprivación económica, educativa, social, financiera entre otros, son los más complicados de asumir y afrontar. Pero siempre hay una luz al final de túnel, siempre hay personas dispuestas a ayudarnos, siempre hay una mano amiga cuando más se necesita, siempre hay un hombro para apoyarnos, siempre hay pañuelos que nos ofrecen para enjugar nuestras lágrimas, siempre hay un sol resplandeciente brillando para nosotros, siempre hay un amanecer esperando por nosotros después de días lluviosos oscuros y nublados.


Existen también organizaciones, agrupaciones de ayuda y soporte emocional, a las que podemos acudir en busca de ayuda, asimismo contamos con una amplia gama de líneas telefónicas vinculadas a especialistas en salud emocional y dispuestos a escuchar a personas que así lo requieran y que se encuentren en situación de riesgo.


Trabajar diariamente en el fortalecimiento de nuestro sistema emocional, es la base para nuestra salud o bienestar emocional. Ayudar a alguien en situación de riesgo o vulnerabilidad emocional repercutirá en nuestro propio beneficio cuando así lo necesitemos.


No existe una “fórmula universal” para la mejora del bienestar emocional. Cada persona es única y sus circunstancias son cambiantes, por ello, aunque hay diferentes técnicas y estrategias para mejorar el bienestar emocional, es fundamental hacer una valoración e intervención individualizada que tenga en cuenta las características de cada persona, así como sus circunstancias.


Algunas de las estrategias recomendadas para el aumento y el constante enriquecimiento del bienestar emocional son: autoaceptación, autoeficacia, autonomía, establecimiento de metas significativas y realistas, buenas relaciones interpersonales, vida social y entretenimiento, optimismo, y por último; altas dosis de sentido del humor. Este último influye de forma positiva en nuestro bienestar emocional, ya que contribuye a relativizar las cosas que suceden y darles la importancia que realmente tienen. Lo que permite afrontar de manera más eficaz los problemas que puedan surgir en el día a día.


Conocer y detectar los factores que pudiesen influir en nuestro sistema emocional, permite buscar herramientas que ayuden a mejorarlo; y en consecuencia afrontar desde un estado anímico de tranquilidad y estabilidad, los retos, desafíos y dificultades que se nos presenten en la vida.


La curación viene de tomar responsabilidad: de darse cuenta de que eres tú mismo quien crea tus pensamientos, sentimientos y acciones.


“El bienestar y la salud son un deber, de otra manera no podríamos mantener nuestra mente fuerte y clara”. -Budha-


Gabby Hurtado

Profesora de Español como lengua extranjera.