MCV

Gracias por ser parte de nosotras. 

© 2017 Mujeres con Visión

Salud Mental

Octubre es un mes clave para dialogar sobre la salud mental, los estigmas y tabús que hay alrededor de este tema. Para Mujeres con Visión es muy importante destapar y conocer mejor la perspectiva de la persona que padece diversos trastornos como la ansiedad y el pánico. Por suerte nuestra amiga y colaboradora Kristal M. Rivera González es una gran portavoz del tema y compartió con nosotras esta entrevista. Esperamos que sea del disfrute de todas, pero más aún que sea de mucha educación. 

 

1: ¿Qué es un trastorno de ansiedad generalizada y trastorno del pánico?

 

Según el manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición podemos definir con exactitud en qué consisten estos trastornos. Se define un ataque de pánico a “la aparición súbita de miedo o de malestar intenso que alcanza su máxima expresión en minutos y durante este se producen cuatro o más de estos síntomas; sudoración, náuseas, escalofríos, palpitaciones, temblor o sacudidas entre otras.” El trastorno de la ansiedad generalizada “es una preocupación excesiva (anticipación aprensiva), que se produce durante más días de los que ha estado ausente durante un mínimo de seis meses, en relación con diversos sucesos o actividades.”

 

2: ¿Cómo podrías describir un día con estos trastornos?

 

Un día con ansiedad y el trastorno del pánico es una lucha constante con la mente. Experimentas sentimientos y emociones que te ahogan y afectan tu percepción de la realidad. De repente te duele la vida demasiado y pasas a ser una hojita en medio de una tempestad.

 

3: ¿Cuál consideras tú que es la creencia colectiva de estos trastornos?

 

A base de mi experiencia existe una creencia errónea sobre la salud mental a nivel general. Con esto me refiero a que un sector de la población tiene muchos estigmas sociales sobre los trastornos mentales. Nos cuesta como sociedad e individuos aceptar que podemos experimentar ansiedad, depresión, ataques de pánico, etc. Esto ha sido por la falta de diálogo que existe en nuestros núcleos familiares o en nuestras relaciones interpersonales más cercanas. Como he escuchado muchas veces, la vergüenza de aceptar que alguna situación lacera emocionalmente a una persona. Entonces comentarios como “esos son changuerías” “bendito, no puede con la vida” y/o “eres una dramática/o” dificultan los procesos de las personas que sufrimos cualquier tipo de trastorno mental, ya que existen etiquetas y prejuicios sociales que son muy difíciles de sobrellevar.

 

4: Si tuvieras a alguien de frente que piensa como describiste en la pregunta anterior, ¿qué le dirías? ¿Como lo educarías para sembrar una nueva perspectiva en su mente?

 

Es muy difícil para mí contestar esta pregunta sin que los sentimientos de tristeza me invadan. A lo largo de mi vida he enfrentado procesos discriminatorios, burlas o hasta han subestimado mi capacidad para lograr mis metas o sueños. He tenido que aprender a activar la compasión hacia las personas que de alguna forma u otra tienen un prejuicio o estigma hacia los pacientes de salud mental. Compasión porque sé que hablan desde un desconocimiento fundamentado muchas veces en la ignorancia. Creo que no les diría un mensaje en específico, solo los escucharía del porqué de sus opiniones. En el fondo pienso que este tipo de persona tienen una carencia de ser escuchados y validados. Para eso la empatía es el arma para transformar.

 

Para educarlos debe de existir un proceso de apertura hacia el aprendizaje y el diálogo. Entiendo que el arte es una herramienta que nos permite sensibilizar y tocar temas complejos y dolorosos de una manera tal vez más sutil.

 

5: Una persona que padece de esos trastornos o similares, ¿es capaz de ser creador/a?

 

Claro que sí, yo soy el vivo ejemplo. Los diferentes trastornos de ansiedad o inclusive la depresión leve no son obstáculo para crear, al contrario, son el pincel para expresar lo que cuesta decir con palabras. Si echamos un vistazo a la historia de mucho/as artistas vemos que un gran porcentaje sufría de algún trastorno depresivo o de ansiedad y fueron estos procesos en ocasiones el epicentro de su obra artística. Siempre he pensado que el artista es un ser muy vulnerable al mundo por lo que puede percibir y sentir emociones muy profundas que lo impulsan a crear. Yo escribo para sobrevivir, para transformar, sobre todo para conocerme a mí misma y aceptarme. De esa manera puedo proyectar esperanza a las personas que son pacientes de salud mental o que simplemente necesitan de alguien que los escuche sin un juzgamiento.

 

6: ¿Cómo se pueden usar procesos creativos para combatir episodios de estrés y ansiedad?

 

Los procesos creativos para los episodios de estrés y ansiedad son actividades de alivio y ventilación emocional. Durante estos procesos experimento sensaciones de bienestar, la creatividad y la imaginación me permiten hacer de situaciones dolorosas escritos que transforman al lector. Pero sobre todo, y lo más esencial, es que el proceso creativo a su vez es un proceso de sanación emocional. Frente a un papel puedo ser yo misma y es la libertad de crear y ser lo que me permite ser feliz. Tal vez un escritor de estos tiempos pueda sentir felicidad cuando tiene numerosos lectores y buena crítica editorial. Sin embargo, los buenos escritores no escriben para nadie, escriben para no morir de realidad, para hacer de su mundo emocional un lugar más apacible. Los procesos creativos para mí son ese columpio donde puedo balancearme sin esperar a ser sujetada. De ahí el amor a la libertad.

Kristal M. Rivera González

Estudiante de Maestría en Consejería Psicológica, Universidad Ana G. Méndez

Recinto de Gurabo. Junta de directores del Centro Cultural Dra. Antonia Sáez de Humacao.

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload