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“¡Qué curvas y yo sin frenos!” : Refranes que amainan el RESPETO hacia la mujer

 

“Qué curvas y yo sin frenos” : Refranes que amainan el RESPETO hacia la mujer

 

            Desde muy niña he tenido fascinación por los refranes. Los mejores consejos de mi abuelita, de mis tías, de mi mamá y hasta de mi papá los recibí a través de refranes, proverbios y dichos transmitidos de generación en generación y que son parte de nuestro folklore.  Refranes tales como: El que no oye consejos, no llega a viejo, No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, El que madruga Dios lo ayuda, El que persevera, triunfa, Al que a buen árbol se arrima buena sombra lo cobija, El que siembra, cosecha; ayudaron a forjar mi carácter y me dieron fuerzas para luchar y cumplir mis sueños y metas.  Estos refranes me protegieron al elegir mis amistades y vencer la presión de grupo, me sostuvieron cuando pasaba horas y horas estudiando y parecía dominarme el sueño. Me ayudaron a decir NO, a pesar de que la mayoría decía SÍ al cigarrillo, a la mariguana, al alcohol… en aquellos años rebeldes de los ‘70s. Indiscutiblemente, los refranes sirven como lecciones, advertencias, moralejas, instrucciones, normas de conducta y consejos que envuelven mucha sabiduría, fruto de la experiencia y del ingenio. Como excelentemente explica la antropóloga mexicana, Anna M. Fernández Poncela en su libro La violencia en el lenguaje o el lenguaje que violenta: Equidad de género y lenguaje:

 

            Somos lo que decimos y hacemos al decir. Somos los que nos dicen y nos hacen al decirnos. Por ello las palabras importan y el lenguaje nos moldea, toda vez que moldeamos al mundo, a partir del lenguaje, reflejo y producto de la existencia.

 

            Tristemente existen refranes que no respetan a la mujer. Respetar es comprender y darle valor al otro, también es valorar sus intereses y necesidades.  Por eso, es bien importante concientizarnos sobre el lenguaje que utilizamos y cómo lo utilizamos; qué mensajes están recibiendo nuestros niñas y niños a través de estos, cómo los interpretan y los aplican.

 

Los refranes como texto ideológico

 

            Los refranes, como expresión lingüística de un pueblo, reflejan las ideologías, modos de vida y visión de mundo de un pueblo sobre religión, política, clases sociales, tradiciones, conducta, familia y educación. Estas ideologías influyen grandemente en quiénes somos, lo que podemos a llegar a ser, qué hacemos, para qué lo hacemos y para quién lo hacemos.  También determinan qué rol y estatus debe asumir un individuo de acuerdo con su clase, género y/o raza.    En el caso de Puerto Rico, estas creencias responden a un sistema patriarcal traído a la isla por la colonización española. El término patriarcal se refiere a las relaciones de poder en donde los intereses de la mujer están subordinados a los intereses del hombre. El principio fundamental del patriarcado establece que las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer definen el rol social de cada uno. En otras palabras, la mujer está equipada biológicamente para ejercer las funciones de esposa y madre; por lo tanto, ese debe ser su rol primordial. Además, cualquier cosa que haga, debe ser siempre atractiva y deseable para el hombre. Más inadmisible aún, el patriarcado exige que la mujer entregue su sexualidad a un sólo hombre, y que toda su energía emocional se enfoque en su esposo y sus hijos. La que no siga estas reglas se considera una mala mujer.

 

            De este principio se desprenden ideologías que dictan cómo debe comportarse una mujer. En un estudio anterior (1997) sobre las imágenes de género que reproducen los libros de literatura puertorriqueña incluidos en el currculo de español de la escuela pública encontramos que existen dos paradigmas que conforman esta conducta: 1) La Mujer Ideal, y 2) La Mala Mujer. El paradigma de la mujer ideal contiene cuatro estereotipos: I) la amada inocente, 2) la hija obediente, 3) la esposa fiel y 4) la madre abnegada. Todas deberían exhibir las siguientes características: infantil, tierna, delicada dulce, exquisita, sensible, vivaracha, honrada, pura, fiel sacrificada, hacendosa, sumisa, religiosa, obediente, enérgica, amorosa, e incansable. Por medio de estas imágenes, se envía el mensaje de que la mujer es para la casa, que no son nada sin un hombre, y que la maternidad es el destino de toda mujer.

 

            Si la mujer no se amolda a estas cualidades, entonces se considera como una mala mujer. Este paradigma contiene también cuatro estereotipos: 1) la amada ingrata, 2) la mujer frívola, 3) la esposa infiel y 4) la intelectual arrogante. La mujer es caracterizada como mala cuando se atreve a tomar decisiones, cuando analiza lo que le conviene y no le conviene, cuando no se conforma con la situación de estancamiento en que la mantienen, cuando busca mejorar, cuando expone sus propias ideas, casi siempre en desacuerdo con lo tradicional, cuando toma la iniciativa, y cuando expresa sus sentimientos. Concluimos que la consideran como mala porque tiene su propia identidad.

 

             Desafortunadamente, en nuestra tradición oral encontramos refranes que reproducen estas ideologías que limitan el respeto hacia la mujer.  Además, promueven la violencia y la cosificación de la mujer cuando la comparan con animales, máquina reproductiva u objeto sexual. Analicemos algunos de ellos.          

 

Lo que el diablo no puede, lógranlo las mujeres

 

            Una de las ideologías promovida en los refranes es la que establece que la mujer es la causante de todas las tragedias del hombre. El refrán antes mencionado, al igual que otros como Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro, No hubiera malos hombres si no hubiera malas mujeres reproducen la ideología de que la mujer es la perdición de los hombres. Implican que, como Eva en el paraíso, la mujer tienta al hombre y lo hace pecar.  Así como el pobrecito Adán, tan inocente, tan benigno, tan puro, transgredió la única regla impuesta en el Jardín del Edén, por culpa de la maldad de Eva; de la misma manera, el hombre actual infringe las leyes y normas de conducta establecidas por la sociedad por culpa de una mujer. Los hombres que no son capaces de aceptar su responsabilidad por su fracaso, mal temperamento, inseguridades, vicios, calamidades …  juzgan a la mujer de mentirosa, charlatana, superficial e interesada. Tristemente, refranes como En cojeras de perro ni en lágrimas de mujer haz de creer; Mujer que no mienta, ¿Quién la encuentra?; La mujer y la mentira nacieron el mismo día, La mujer es como el vino, engañan al más fino apoyan esta manera de pensar.  Todo esto implica que a la mujer hay que castigarla como Eva fue castigada.

 

Dijo un sabio doctor, que sin celos no hay amor

 

            Si el hombre es un inseguro y se muere de celos es culpa de la mujer por ser bonita, pero esconde esta inseguridad afirmando que sentir celos es señal de amor.   De ahí los refranes: Si tu mujer es bonita recibe pocas visitas, La suerte de la fea la bonita la desea, para citar dos ejemplos más.   Estudios realizados a través de los años por varias entidades en Puerto Rico han encontrado que los celos son la razón más frecuente de violencia doméstica contra la mujer (Policía de PR, Centro Mujer y Salud, RCM, UPR, Coordinadora de Paz Para Mujer).  Más importante aún es que La Coordinadora de Paz para la Mujer también ha encontrado que los celos son el indicador más peligroso para una persona agresora.  Lo más triste del caso es que muchas mujeres creen que si el hombre no las cela es porque no las quiere. Cabe preguntarse: ¿Se habrá aprendido esta creencia a través de refranes como los mencionados anteriormente?

 

A la mujer y a la burra, cada día una zurra

 

            Este refrán, además de fomentar la violencia contra la mujer, la compara con un animal, y no cualquier animal, sino con una burra, concepto que también tiene doble connotación en la cultura puertorriqueña. Una burra se le llama a una mujer que no es inteligente; por lo tanto, se asume que la mujer no tiene materia gris, no tiene cerebro.   Hay un grupo de términos del mundo animal asociados a veces a las mujeres y casi siempre de forma negativa o burlona: pájaras (astutas), vacas (gordas), panteras (agresivas), pollitas (adolescentes), conejas (que tienen muchos hijos), cluecas (amorosas). Por otra parte, también hay varios nombres de animales cuyo género en femenino los convierte prácticamente en insulto y cuya aplicación es sexualmente indistinta: rata y gallina (miserable y cobarde) y tigresa (agresiva), cuando no peyorativas de la forma más explícita, pava (tonta), zorra (astuta y malvada), víbora (mala), perra (prostituta). Así los refranes son una forma más de expresar este discurso dominante en la sociedad.

 

            Por otro lado, en el 2018, un total de 5,846 mujeres reportaron ser maltratadas física o sicológicamente y aún más alarmante es que la cifra de asesinatos de mujeres en casos de violencia doméstica ha ido en aumento en los últimos años. En el 2017, la Policía informó 11 casos de mujeres asesinadas; en el 2016 se informaron 10; en el 2015 la suma alcanzó 8 casos. Según las estadísticas de la Procuradora de la Mujer, Vázquez en Informes Especiales, entre los años 2009-2014 se atendieron 447,261 casos de violencia doméstica al amparo de la Ley 54 de 1989, conocida como Ley para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica. Puerto Rico es uno de los diez países con la mayor cantidad de feminicidios a nivel mundial. Lo más triste es que muchas veces la gente piensa que Entre marido y mujer nadie se ha de meter como sugiere este refrán y se hacen de la vista larga ante esta situación.  Hasta la agencia de La Policía en Puerto Rico ha participado de esta visión y puedo dar fe de ello porque fui víctima de violencia doméstica.  Amarilis Pagán Jiménez, directora ejecutiva de Proyecto Matria, una organización con sede en Caguas que ofrece servicios y trabaja con mujeres ha señalado que el Departamento de la Policía de Puerto Rico tiene un historial de no reportar casos de violencia contra las mujeres. Por ejemplo, en 2011, el Departamento de Justicia federal descubrió que la policía no estaba denunciando la agresión sexual y la violencia doméstica. Otros refranes que promueven la violencia son: La mula y la mujer a palos se han de vencer, La mujer casada y honrada, la pierna quebrada y en casa.

 

¡Qué curvas y yo sin frenos!

 

             Este refrán alude a las caderas de la mujer y la compara con una carretera, siendo el hombre el automóvil que no se detendrá para nada.  En este tipo de refranes o dichos se visualiza a la mujer como un objeto sexual, dejando de lado la personalidad y la existencia de ella como individuo, para dar únicamente importancia a la belleza y el físico.  Arroz, que carne hay… Si cocinas como caminas, me como hasta el pegao, Quién supiera de mecánica pa’ meterle mano a esa máquina son otros refranes puertorriqueños que también cosifican a la mujer.

 

            En el 2014, la Policía de Puerto Rico informó un total de 1,718 querellas de agresión sexual (incluyendo los delitos de violación, sodomía, agresión sexual conyugal, actos lascivos e incesto). La mayor parte de las acusaciones son por actos lascivos, seguido de violación y violación técnica. Aunque esta es una cantidad alarmante, hay que tomar en cuenta el hecho de que la violación sexual es uno de los crímenes menos reportados (98 % de las agresiones no se reportan), esto debido a la naturaleza de los hechos, las implicaciones y el estigma que tienen estos eventos.  En el 2018, el 64% de las víctimas de agresión sexual reportadas en lo que va del 2018, son menores de 15 años.

 

Calladita te ves más bonita

 

             Si el hombre no se siente realizado profesionalmente es culpa de la mujer por ser inteligente, expresiva, preparada y asertiva.  Refranes como En boca cerrada no entran moscas, Por ese hablar tan suelto, habrás de perder casamiento, Donde hay barbas, callen faldas, No te cases con mujer que te gane en saber, Mujeres y libros, siempre mal avenidos pueden inducir a la niña que los escuche a reprimir sus ideas, opiniones o conocimiento y hasta a no querer estudiar por el miedo a no encontrar marido o como decimos en Puerto Rico “a quedarse jamona”.  Las que se deciden a estudiar escogen profesiones que son una extensión del rol de madre /ama de casa, tales como: maestra, enfermera o trabajadora social. ¿Cuántas mujeres creativas, artistas, escritoras, científicas, pensadoras han sido a lo largo de los años acalladas en favor de lo masculino?

 

El amor entra por la cocina

 

            Este refrán se relaciona con la idea de que el principal rol de la mujer debe ser el de ama de casa; labores como el cocinar, fregar, barrer, mapear, limpiar los muebles, entre otros, son tareas que supuestamente corresponden a la mujer. ¿Cuántas de nosotras le hemos aconsejado a nuestros hijos que una buena esposa es la que sabe hacer todas labores?  De acuerdo con el Departamento del Trabajo de Puerto Rico, existe una gran cantidad de mujeres que no participan en el mercado laboral. En el 1990, el total de mujeres registrado fuera del grupo trabajador fue 919,000, de estos las amas de casa representaban el 83.5 por ciento. Para el 2000, la cifra fue de 989,000, y para el 2017 de 985,000. Un resumen de los datos registrados: el 48.9 por ciento del total de mujeres fuera del grupo trabajador, realiza labores en el hogar.

 

Conclusión

 

            Es importante conocer y analizar cómo nuestro legado cultural y las formas de su reproducción social, contribuyen a la legitimación, mantenimiento y perpetuación del discrimen, falta de respeto y subordinación de la mujer. La violencia y el desprecio ejercidos contra la población femenina, están presentes no sólo en las prácticas y comportamientos sociales sino que se inscriben en la manera de concebir, representar y narrar la sociedad, en las formas de comunicarse y expresarse: la literatura, la música, las canciones, la televisión, el internet y hasta en la forma en que hablamos. Tenemos que preguntarnos cómo Nosotras estamos participando y fomentando esa falta de respeto al criar a nuestros hijos, en los consejos que les damos, en la música que le permitimos escuchar, en lo que leen y ven …  Tenemos que comenzar por respetarnos a nosotras mismas (valga la redundancia) y enseñarle a nuestras hijas a darse a respetar .  Sobretodo: enseñarles a nuestros hijos a respetar a la mujer.

REFERENCIAS

 

Centro de Ayuda a Víctimas de Violación, Departamento de Salud (2015). Violencia Sexual en       Puerto Rico, Vol 2 Octubre 2015

 

Departamento de Trabajo y Recursos Humanos https://estadisticas.pr/en/inventario-de-            estadisticas/participacion-de-la-mujer-en-la-fuerza-laboral

 

Fernández-Poncela, A.  Violencia, sexo, edad y refranero. En : Desacatos  no.38 México    ene./abr. 2012. Recuperado de: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci      _arttext&pid=             S1607-050X2012000100010

 

Mtra. Mercado, G.  (2018) Victimología de la mujer puertorriqueña: La población femenil             víctima de violencia doméstica y la culpa psicosociopatológica en el patrón victimal del           agresor. En Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística Año 6, vol.         XI agosto-diciembre  Recuperado: https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6533415.pdf    

 

 

 

 

 

 

La doctora Aracelis Nieves-Maysonet es catedrática asociada de español en el recinto del Sistema Universitario Ana G. Méndez, en Wheaton, MD. Posee un doctorado en Teoría Curricular y Educación del Lenguaje de la Universidad de Indiana en Bloomington, IN, una maestría en Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras y un bachillerato en Educación Secundaria/Español de la Universidad de P.R. Ostenta una licencia vitalicia como maestra de español del Departamento de Educación de P.R., una licencia del Departamento de Educación de Virginia; y también, entre sus logros goza de una licencia como maestra certificada por la National Board for Professional Teaching Standards. Ha sido educadora por más de 40 años tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico.

 

 Ha escrito dos libros de cuentos: Nosotras…Como siempre (1984) y  Nosotras... Otra vez (2001). En julio del 2018 salió a la luz una segunda edición de estos dos libros en un solo volumen titulado Nosotras…Todavía. Gracias a su primer libro, tuvo el honor de ser incluida en la antología Del silencio al estallido: Narrativa femenina puertorriqueña (1991) compilada por el Dr. Ramón L. Acevedo.  En esta antología, el doctor Acevedo selecciona la producción cuentística femenina y feminista más prolífica, intensa y valiosa en la trayectoria de la literatura puertorriqueña. Han publicado sus cuentos en revistas tales como: Contornos, Renacimiento, Anales, Creación, En Rojo del semanario Claridad y en libros de texto como Lenguaje y comunicación 10 de la Editorial Santillana.

 

Sus investigaciones giran alrededor de la enseñanza del español como lenguaje nativo en los Estados Unidos y el impacto de estos programas en la autoestima, actitudes y éxito académico de los estudiantes.  Han publicado sus ensayos de investigación en el Journal of Research and Practice (National Association of Bilingual Education, NABE), The Language Educator (American Council for the Teaching of Foreign Languages, ACTFL) y en el Cuaderno de Investigación en la Educación de la Facultad de Educación (UPR). Ha presentado  los resultados de sus investigaciones en conferencias internacionales como: National Association of Bilingual Education  Annual Conference, American Council on the Teaching of Foreign Languages Annual Conference, UCLA Second International Heritage Languages Conference, George Mason University Education Conference, entre otras.

 

Personal Website: https://drnieves21.wixsite.com/dr-aracelis-nieves/inclusion-en-antologias

 

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