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¡Aguanta, mami, aguanta!


Hace unos días esperabas en la oficina de un doctor. Una señora entre sus 50 y 60 años dialogaba sobre la familia con otro señor un poco más viejo. Entre la conversación la escuchaste decir: “Usted no tiene ni idea lo que se aguanta por muchos años, por los hijos, el matrimonio, la familia; no se imagina lo que he tenido que aguantar como mujer”. El respondió: “Hasta en el momento de nacer los bebés que son hembra tienen la capacidad de aguantar más”, y continuó hablando de cierto artículo que en algún momento leyó. Sobre esto último quisiste investigar.

Resulta que, según una investigación en Australia, el argumento del señor era correcto. En bebés prematuros las posibilidades de sobrevivencia de una niña eran mayores que las de un niño. ¿Por qué? Aunque las razones no están 100% probadas ,tiene que ver con ciertas hormonas presentes en la mujer que permiten que algunos órganos estén más desarrollados y por tanto puedan funcionar más temprano. Así que, se podría decir, que desde bebés las mujeres dan la pelea, aguantan, soportan. No puedes sino pensar: ¿hasta cuándo?

Y no quieres que te malentiendan, te empodera pensar y decir, ¡somos unas gladiadoras!, sin apenas poder abrir los ojos, pero ¿hasta cuándo tienes que pelear? ¿Hasta cuándo hay que aguantar en esta sociedad? ¿Hasta cuándo tienes que soportar el machismo que día a día les afecta?

El comentario de la señora rondó tu cabeza por varios días (por eso te animaste a escribir). “…No tiene idea lo que se aguanta…como mujer.” Sabes que las madres hacen muchos sacrificios, pero ¿los hacen como madres o como mujeres? ¿Los padres hacen los mismos sacrificios? Y si los hacen, ¿los hacen como padres o como hombres? La realidad es que crees que las madres tienden a sacrificar mucho más, pero por ser mujeres.

La sociedad en la que te has desarrollado le ha puesto a la mujer el sello de que tiene que mantener la casa, atender los hijos, cocinar, bla, bla, bla. ¿Y el padre? Que tale el patio y trabaje fuera de la casa para sostener la familia. (¡Qué bueno que se ha ido modificando!) Sin embargo, piensas nuevamente, ¿hasta cuándo es que la mujer va a tener ese rol? Te resulta absurdo pensar que si te conviertes en madre tengas que aguantar y soportar años y años porque eres MUJER. El sexo no es excusa para que se tenga que sufrir, se margine y someta a ciertos parámetros, solo porque así se ha hecho por los siglos de los siglos. Te irrita pensar que demasiadas mujeres están de acuerdo con esto, que lo aplauden y que, si otra no lo hace así, la critican.

Piensas que las mujeres no están hecha para aguantar. Sí, eres fuerte, pero no te da la gana aguantar solo porque eres mujer. Si el hombre es el sexo fuerte, que aguante él todas las tareas de los hijos, cocinar, limpiar, ir a la costurera para el traje de prom, ir a la escuela a la reunión de la clase del hijo que está en octavo; o que aguante ir a la oficina por las quejas, que aguante ir a última hora a comprar materiales para un proyecto… ¡Que aguante él! (No te gusta generalizar, hay padres que hacen esto y más. ¡lamentablemente son la minoría!)

¿Te toca aguantar? ¡NO!

Ya te cansaste de aguantar, y aún ni eres madre. Consideras que en el momento que lo seas debe haber un balance en el trabajo que es una familia. 50-50. Como pareja deben mostrarle a los hijos que son un equipo, que ambos son capaces de hacer cada una de las tareas del hogar y lo que tenga que ver con los hijos. Si tu hija ve que como madre te encargas de toda la casa, aprenderá que eso le toca hacerlo a ella. Si también ve como su padre solo llega al hogar a comer lo que tú cocinaste, a ver televisión o leer el periódico y los sábados tala el patio, también aprenderá que eso es tarea de hombre. ¿Y adivina qué? Esas tareas no tienen género.

Mami, no tienes que aguantar por que eres mujer, para aguantar no naciste. Naciste para amar, gozar, reír, celebrar y vivir. Deja de aguantar y ¡VIVE!

 

http://www.reuters.com/article/us-preterm-boys-idUSTRE7BL1JQ20111222

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