La Historia de Solange. "Una Mamografía puede salvar tu vida"


Por Solange M. Rodríguez


Me hacía mis mamografías todos los años sin fallar pues a los 16 años me operaron de un quiste en el seno derecho. Por tanto, siempre me mantuve pendiente de mis chequeos anuales. Pero el 6 Oct de 2020, luego de una mamografía y un sonomamograma de seguimiento me dieron la noticia de que tenía cáncer de seno. Varios quistes en el seno derecho que afortunadamente no habían alcanzado las glándulas en las axilas. Fue por teléfono. Me encontraba sola en mi casa cuando vino a mi corazón un corito que dice:


“Conozco un hombre de poder, un hombre de virtud que me ayuda a luchar, me ayuda a vencer, su nombre es Jesús. Es más fuerte más que el viento, su gloria más que el mar, nunca termina su amor, en El puedo yo confiar”


Comienza la distribución de malas noticias, llantos y demás. Afortunadamente, me considero una mujer positiva que siempre ha agarrado el toro por los cuernos. Con 42 años, divorciada, Corredora de Bienes y Raíces desde hace 16 años, con 2 hijas adolescentes, una de ellas con autismo funcional y una entrando a 4to año de bachillerato, el reto sería inminente. Pero la resiliencia es mi segundo nombre.


El día siguiente al diagnóstico hice una cita con un psiquiatra. Siempre he dicho “si tú no estás bien, nadie está bien” y esto me ayudó en el proceso.


Tengo que agradecer el apoyo incondicional de mis familiares, amigos y de gente que no conocía que estuvieron conmigo durante todo mi proceso. No lo voy a negar, unos me sorprendieron y otros me decepcionaron.

Gracias a ese compañero que me apoyó desde el día 1, quien tuvo el valor de raparme la cabeza y de mantenerse a mi lado en las buenas y en las malas por amor y sin ninguna obligación.


Estuve y estoy en las mejores manos, agradecida de los doctores; Cirujano Colón Colon, Dr. Lozada Oncólogo y Jorge Toro Cirujano Plástico. A mi enfermera durante la quimioterapia Kathiria y a mis compañeras de guerra Annette y Mariannette, son parte de mi vida, Las amo.


El tiempo de Dios es perfecto dicen, y yo lo creo. No faltó nunca la provisión en mi hogar de ninguna forma durante ese tiempo y fuimos suplidos en todas nuestras necesidades.


Pero fue duro. Luchar un cáncer en medio de una pandemia es una experiencia que solo algunos podremos relatar. Tuve que asistir sola a la mayoría de mis citas y tratamientos, con miedo e incertidumbre y muchas veces sin un hombro donde llorar. Fue doble la lucha.


Tengo que decir que mi mejor consejo siempre será “tomar 1 día a la vez”, tuve 16 rondas de quimioterapia de las cuales 4 fueron las fuertes “rojas red devil” pero tuve ayuda de unos buenos productos que me mantuvieron fuerte, con mi sistema inmune arriba y mis laboratorios siempre salían súper bien. Era la niña símbolo de la quimio y a veces “la delincuente juvenil” pues seguí llevando mi vida lo más normal posible dentro de la situación. El cáncer era solo una enfermedad como un catarro que alguien venció por mí hace 2000 años atrás. Y en eso residía mi FE.


No tenía historia familiar cercana, pero fui fumadora por 20 años. Luego de las quimioterapias, vino el proceso de la operación que fue en agosto 2021. Decidí por una mastectomía radical bilateral, pues entendía que era la mejor decisión remover ambos senos y que obviamente no quería volver a pasar por el proceso ya que el seno izquierdo se encontraba sano. La reconstrucción es otro proceso, ya que conlleva tiempo, paciencia y otros cuidados. Afortunadamente no tuve que pasar por radioterapias ya que mi biopsia salió negativa. Pero de lo contrario tendrías que pasar por radioterapia y esperar 6 meses para continuar la reconstrucción como algunas de mis compañeras de guerra.


El 16 de septiembre 2021, la tan esperada cita. Luego de verificar laboratorios, resultados de biopsias etc. ¡Mi oncólogo dice “Niña te graduaste!” mi madre estaba conmigo y atónita no lo podía procesar. “Pero ¿ya doctor?”, “¿no hay nada más que hacer?”, “¿está cáncer free?” Imagínate el alivio de una madre. Quién por cierto se transformó al igual que yo durante mi proceso. Espero terminar todo incluyendo la reconstrucción para diciembre 2021.


Mujer, a veces nuestras prioridades son nuestros hijos, esposos, carreras etc. Hazte tus exámenes y chequeos anuales, eso es parte de amar a nuestra familia. Es más doloroso faltarles por un descuido de nosotras. No tengas temor, somos guerreras, somos madres, esposas, hermanas, amigas luchadoras. Somos mujeres. Es mejor prevenir que tener que lamentar.


La Historia aquí compartida ha sido escrita por su propia protagonista. Son sus pensamientos, sus emociones y sus vivencias. Todas tenemos una historia por compartir y queremos ser ese espacio donde puedas hacerlo para inspirar a otras mujeres como tú, escríbenos tu historia a edicionmcv@gmail.com.

Grupo Editorial de Mujeres con Visión.