La desvalorización como problema para alcanzar los sueños.

Por Mayela Carrillo Blanco


La desvalorización no es un error ya que nos ayuda a avanzar. El error es evitarla y no darle función. Hay una clara diferencia entre conflicto y problema, y a su vez una gran confusión al sentirlos y quererlos resolver, eliminar o cambiar. Cuando no les damos la mirada apropiada, se dificulta el proceso de comprensión. Solemos poner connotación negativa a todo lo que no nos gusta transitar ni asumir. Para alcanzar los sueños se necesita planificar, desaprender y avanzar. Para lo cual se requerirá quitarles la connotación negativa, ver su gran función y accionar para transformarnos en esa persona que quiere vivir su sueño, porque el principal problema es ver a nuestros conflictos como problemas. Problema, según definición de Paul Watzlawick, es lo que amenaza el bienestar físico o emocional del sistema familiar y que pone a prueba la capacidad homeostática del mismo. Stephen Robbins entiende el conflicto como un proceso que se inicia cuando una parte percibe que otra le ha afectado de manera negativa o que está a punto de afectar de manera negativa, alguno de sus intereses. La función de la des-valorización es hacernos más aptos, en el área, habilidad, destreza, meta u objetivo que no valoramos de nosotros mismos. La desvalorización es una sensación, un estado de ánimo. Esa sensación de no tener el valor necesario, en algún área o habilidad. Si observamos la historia, gracias a no sentirnos con valor, es que nos preparamos, entrenamos y creamos nuevas habilidades. Entonces vamos a ver a la des-valorización como el paso previo a ser más aptos, que nos prepara para mayor habilidad. Sin darnos cuenta, utilizamos nuestra des-valorización como excusa para no iniciar, para no hacer, para no emprender, no animarse, para quedarnos como estamos. Si observamos con detalle, la des-valorización aparece en momentos donde hay que iniciar un desafío, un nuevo objetivo, una nueva actividad, en cualquier situación, pequeña, cotidiana o desafiante en la que todavía no estemos del todo preparadas. Es en el mientras, es en el camino, es en el proceso que usamos nuestras habilidades y las vanos puliendo. Por esto es fundamental abrazar a la des-valorización personal y el miedo que trae con ella para dar el primer paso hacia nuestros sueños. Entonces, la des-valorización en contraposición a lo que conocemos es justamente el paso que te avisa, que te hace ser consciente que en esa área o habilidad tienes más y más para dar y comenzar a pulir. Te permite tomar consciencia de que necesitas más habilidades ya que hay mucho potencial en ti. Tomar consciencia de que la des-valorización es un mensaje para desarrollar una habilidad, nos avisa que hay un potencial, una mayor aptitud. También nos advierte cuando nuestra mente se asusta y nos da el mensaje: “no lo hagas”, porque tiene miedo al error, a no tener las respuestas, tiene miedo a lo nuevo. Alcanzar los sueños nos anima a dar el primer paso, nos anima a investigar cómo lograr nuestros objetivos y ponernos una meta real con el paso a paso. A observar como una persona comienza a accionar, a aprender de los errores que comete, nos prepara para el primer paso. ¡Suelta el ideal, enfócate en crear una meta real y da el primer paso hoy.! En los párrafos anteriores pudimos ver que la des-valorización nos avisa que hay un mayor potencial, nos hace pensar que no somos aptas y nuestra mente nos trae ideales (imágenes que no existen) para dejarnos sin acción. Veamos entonces cómo hacer funcional a ese sentimiento, a ese dialogo mental y a ese ideal. 1. Parar ese dialogo mental que dice: no puedo, no soy capaz, no valgo, no merezco, no, no no… ese un paso importante. Comprendamos que ese dialogo nos avisa que nuestra mente tiene miedo, pero que es justamente hacia donde tiene que ir porque hay mucho para pulir y mucho potencial oculto. 2. Observar(te), Escuchar(te), Sentir(te) tu vida. Observar ¿En qué áreas sientes que te falta valor propio? Escuchar cómo te hablas a ti misma, es un gran ejercicio para ver dónde te estas restando valor. Sentir tus emociones, tus ganas, registrar esas actividades que siempre postergas iniciar, cómo te hacen sentir. 3. Asumir que eres el único responsable de darte valor, de ser cada vez más apto, y que la única forma es en el camino, que jamás vas a sentirte totalmente apto antes de iniciar un nuevo objetivo, meta o habilidad. 4. Integrar en tu vida cotidiana estrategias reales y concretas, para el paso a paso, comenzar en eso que te falta valor a transitarlo, a pulir a caminar el camino. 5. Aceptar que la des-valorización es un proceso natural, que te prepara para obtener mayor aptitud, aceptar que el dialogo en tu mente será el de “no puedo”, “no lo lograre”, “no soy bueno”, aceptar que es la forma de protegernos de nuestro cerebro ante el error, ante lo nuevo, ante la incertidumbre y ante el cambio de accionar hacia lo distinto. Aceptar que el ideal es irreal, no existe, solo es una imagen en mi cabeza. 6. Accionar hacia mi mayor aptitud, dar el primer paso a pesar de mi dialogo mental y mi imagen ideal. Accionar paso a paso concreto a mi objetivo real. Accionar y en el camino, en el proceso voy a ir puliendo y siendo cada vez más apto, no es sino en el hacer que veo la habilidad. Conclusión Abandonar ese rol que nos hace observadores pasivos de nuestra vida, y que nada está en nuestras manos para poder transformarlo. Entonces niego lo que me pasa, excluyo y rechazo las opciones y nunca logro iniciar hacer algo para modificarlo, no acciono, quedándome en la queja y en la pasividad. Si desaprendo a ver, voy a tomar todo como mi aprendizaje y lo voy a pasar por mi experiencia. No juzgo como bueno o malo, lo que me sucede y así asumo responsabilidad para poder trabajarlo, integro la desvalorización, la veo en mis días, no intento evitarla, acepto que me sucede, y doy el primer paso para darle función, acciono y soy autora de mi vida. Soñar es desear, anhelar e incluye entender lo que ocurre en nuestro interior y nuestra psique en el aspecto psicológico de nuestro ser y cuando estamos constantemente anhelando lo que realmente queremos es pasar de un estado a otro, de no hacer a hacer. Deseamos romper con la división que nos paraliza y deriva en sufrimiento y genera de manera circular el conflicto y el problema que nos hace regresar a la desvalorización y nos invalida a poseer la seguridad que nos impulsa a construir ese sueño que navega en el corazón y enfoca en lo deseado para transformarnos en titulares del sueño escondido. Mayela Carrillo Ig Mayela Carrillo Blanco