Duelo por la niña enamorada

Para Keishla Rodríguez

y todas las víctimas de la violencia machista

a pesar de aquel runrún

murmurándole huye,

la niña rota enamorada

apostaba al amor

como nido de gaviotas

jugaba a las casitas de papel

al aroma de pájaros sin jaula

mientras volaba su vida y sueños

pero su vientre gemía amor

su vientre gemía muerte

huye

despertamos

dolidas alertas

pero allí flotaba ella

fragmentada muñeca

en un diario de sangre

aterrada ante su duelo

ante el eco de la traición

era para él su presa

para ella su amor,

también era tarde para huir

él devoró a su criatura,

y le arrancó a dentelladas su corazón

arrojando a las turbias aguas su vuelo

mientras su madre gemía su regreso

su madre gime su despedida

cuerpo de mujer

una mortaja machista condena

la resquebraja a ella,

y a todas,

sin poder huir

arrojada viva al fuego del odio

en un disparo de viento

envenenados torturados

sus cabellos de todas nosotras

lloran el ahora vacío de sus anhelos

el verdugo eternizó su venganza

la corriente eterniza su tierna sonrisa

y el horizonte, nuestro duelo


Ana María Fuster Lavín