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Intelecto

September 4, 2019

La inteligencia se define como la capacidad para adquirir y aplicar el conocimiento o destrezas aprendidas.  Muchas veces resaltamos la inteligencia sobre cualquier otra cualidad en una persona y convertimos eso en un estandarte al que aspirar. Durante los anos escolares, el desarrollo intelectual se mide por notas o números porcentuales basados el rendimiento académico, que a su vez esta cimentado en estándares para cada nivel escolar. Dichos estándares son producto de anos de experiencia de teoría y práctica pedagógica.  Conozco padres que hacen que sus hijos tengan cierto promedio y si no cumplen con ese promedio académico, los castigan o les exigen más. Es aquí donde nacen muchas frustraciones.

 

Que una persona sea inteligente no significa que tenga un Coeficiente Intelectual superior a la norma. Hay personas muy inteligentes que a través de su vida no toman decisiones que otros considerarían inteligentes.

 

Hay muchas variables que inciden en el desarrollo de la inteligencia tales como el manejo de la emoción y las habilidades para hacer relaciones interpersonales, por nombrar algunas. Esto explica por que podemos ver una persona exitosa a nivel financiero que no tenía las mejores notas en la escuela o a un come libros que no termina la carrera exitosa que tanto sus profesores auguraban.

 

¿Como desarrollamos la intelectualidad?

 

Cuando era niña, mi madre me llevaba a comprar libros. Yo hice lo propio con mis tres hijos biológicos y una es lectora voraz como mi madre y como yo.  Está comprobado que la lectura es una de las primeras vías para desarrollar el intelecto de nuestros hijos. Leerles es algo que hice con mis cuatro niños.  Todavía recuerdo cuando mi madre y mis maestras del preescolar me leían.  Un niño lector tendrá mejores destrezas lingüísticas y un vocabulario más amplio. Pero también el juego, la música y las relaciones interpersonales son esenciales en las etapas tempranas del desarrollo de nuestros hijos. La inteligencia intuitiva y sensorial son también importantes. Exponerlos desde temprano a música de todo tipo, movimiento corporal y juegos que les ayuden a desarrollar destrezas de lógica es igual de importante.

 

La intervención temprana en nuestros hijos para ayudarlos a desarrollar su intelectualidad es esencial. Estudios científicos apunta que el 85% de la precorteza cerebral, que es la que usamos para pensar y reflexionar, se desarrolla durante los primeros tres años de vida.  Comenzar a potenciar sus capacidades desde temprano en gran medida incidirá en el desarrollo de enfoque y atención. Hoy día muchos especialistas en conducta infantil recomiendan limitar el uso de aparatos electrónicos por esto.

 

Aunque la tentación de darles una tableta o un celular muchas predominan a la hora de calmarlos, debemos procurar buscar juguetes que les ayuden a desarrollar su imaginación, la lógica y habilidades cognitivas (contar, agrupar, memoria). Las marionetas que tanto amábamos mi hermano y yo eran una forma-me doy cuenta hoy día-de desarrollar habilidades de cuento. Mientras escuchaba la opera en discos de pasta, mis padres me ayudaban no solo a apreciar el arte, si no a entender tramas complejas a una corta edad.  Me ayudo a concentrarme en diálogos y parlamentos a la vez que ampliaba mis horizontes culturales. Ensenar a nuestros hijos a apreciar una obra de arte en silencio, es también importante para desarrollar su intelecto. Les ensena que no todos vemos lo mismo, destreza importante para fomentar el pensamiento crítico y la opinión individual.

 

 

Intelectualidad de por vida

 

La inteligencia no es unidimensional. No la podemos medir a través del aprovechamiento académico solamente. Los seres humanos tenemos la capacidad de desarrollar múltiples inteligencias-ocho específicamente- de acuerdo con el psicólogo Howard Gardner.  Estas inteligencias, en conjunto, son las que nos ayudan a resolver problemas complejos.  Gardner las agrupo en: Lingüística (verbal lingüística), Lógica-matemática, Visual espacial, Corporal o kinésica, Musical o rítmica, Intrapersonal (individual), Interpersonal (social) y Naturalista (Científica). Gardner desarrollo su teoría en 1983, cuando muchos adultos mayores de hoy día ya habían nacido e ido a la escuela. Hoy entendemos mejor que para mantener nuestra intelectualidad tenemos que esforzarnos también en la etapa adulta. Hay tipos de inteligencia que aumentan con la edad (y la experiencia) y aquello que nos parecía difícil de entender en la escuela, es mucho más fácil en la etapa adulta. 

 

Una vejez exitosa involucra el seguir desarrollando nuestro intelecto.  Actividades como viajar, bailar, pintar, tejer, jugar domino, ir al teatro, leer no solo ayudan a mantener la capacidad de memorizar a corto y largo plazo también ayudan a mantener nuestro intelecto activo. Mi padre tiene 82 años y me encanta conversar con él ya que hablamos de asuntos complejos.  Mi madre, tiene 72 y nos podemos sentarnos a discutir un libro. Mi abuelo materno, a sus 90 años, se mantenía al tanto de asuntos de política y sentarse a conversar con el desde lo mundano hasta una noticia de asuntos internacionales era muy interesante. Hablaba en ingles con sus amigos norteamericanos, aunque nunca visito Estados Unidos.   

 

El desarrollo de nuestro intelecto no termina cuando salimos de la escuela o la universidad con un grado que mide nuestra capacidad académica. La intelectualidad es un reto de por vida.

*La autora es relacionista profesional, bloguera, instructora de Spinning y estudiante de la vida.

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