MCV

Gracias por ser parte de nosotras. 

© 2017 Mujeres con Visión

La revolución es definida como un cambio violento o brusco. Yo siempre lo visualizo como ese movimiento que casi te hace caer, el brinco que das en la cama en medio de un plácido sueño o el susto que pasas cuando piensas que hay un escalón y encuentras el piso plano. Todo lo anterior te tensa, para acto seguido erguirte, acomódate o seguir andando con mayor concentración y firmeza. Esas son revoluciones en nuestro tiempo y espacio; parecen pequeñas, insignificantes y comunes, pero nos cambian al momento.

 

Eso mismo pasa cuando una mujer desea un cambio, porque paulatinamente lo provoca. Este es el caso de Nitza I. Torres Vázquez y María Del C. Morell Franco ambas primas y con un desempeño laboral encomiable y estable. La primera trabajó por 23 años como Oficinista de contabilidad en Oficina Central de Empresas Berrios en área de nómina y la segunda Trabajó 18 años como Asistente de cocina en Chiquitin Catering y en el Departamento de Educación en comedores escolares. Desde hace poco más de un año ambas provocaron su propia revolución, creando su propio huerto hidropónico, en las cercanías de la carretera #14 entre Cayey y Cidra. Hasta allí llegamos a visitar su pedacito de paraíso y hablar de lo que les apasiona.

 

¿Cómo surge la idea de huerto hidropónico?

 

 Ambas habíamos tomado la decisión de terminar en los respectivos empleos, cada quien por sus motivos.  En un encuentro familiar coincidimos en que queríamos desarrollarnos en la agricultura ya que María tenía algo de siembra en su casa y yo tenía el estímulo de mi padre Luis Torres, quien nos propuso utilizáramos un solar que había adquirido con el propósito de sembrar, y la inquietud acerca del tema.  Entonces en un compartir el 4 de Julio de 2017 tomamos la decisión de ejecutar el proyecto.

 

¿Cómo nace el interés de educarse?

 

Desde el principio coincidimos en que nos llamaba la atención la hidroponía.  No sabíamos nada de técnicas ni métodos para trabajar la hidroponía pero nos interesaba esa rama de la agricultura sin descartar la siembra en tierra.


Comenzamos a tocar puertas como dicen por ahí. Una persona nos refirió al Municipio de Cayey.  Allí nos reunimos con el Vice-Alcalde quien nos contactó con la persona que nos llevó a Administración de Servicios Municipales (AMSI) donde tuvimos la oportunidad de tomar el taller.  Mientras esperábamos  que surgiera el taller optamos por tomar otro taller ya que entendíamos que teníamos la necesidad de conocer técnicas y metodología.  Visitamos festivales donde les hacíamos el acercamiento a los agrónomos para que nos orientaran, al igual que tuvimos una entrevista con el agrónomo de Extensión Agrícola de Cayey.

 

¿Cómo comenzaron?

 

 Nuestro proyecto lo hemos desarrollado día a día.  Preparamos el terreno para realizar el vivero, nos fuimos a la calle,  hicimos acercamiento a personas que entendíamos nos podía vender el material reciclado de proyectos destruidos por Huracán María.  Lo demás lo adquirimos poco a poco entre ambas.  Y a trabajar…  Bajo lluvia, bajo sol, con cemento con tubos, lo que fuera necesario.  Obviamente con quien ha sido nuestro mayor apoyo Luis Torres (nos ha ayudado y apoyado en todo lo que es el proyecto además de nuestra inspiración)   y nuestro entorno familiar que ha sido sumamente importante a la hora de tomar decisiones y ejecutar.

 

¿Cuál ha sido su mayor reto?

 

Nuestro mayor reto inicialmente fue salir del “confort zone” como se dice por ahí.  Salir del aire acondicionado al sol caliente, lo cual contábamos con eso por lo cual no fue limitación para nosotras.  Luego, la preocupación mayor fue el mercadeo. 

 

 

 

¿Que cultivan y quiénes son sus clientes?

 

Por el momento estamos cultivando lechugas en hidropónico, recao en bancos de tierra y ajíes. Estamos dando a conocer nuestro producto a vecinos, familiares y algunas fruteras, además estamos analizando las necesidades del cliente  para enfocar en los productos que más demanda tienen.  Esto con el propósito de expandir nuestro vivero.  De igual manera estamos haciendo las gestiones pertinentes para registrarnos como negocio.

 

¿Cuáles son sus  proyecciones y metas?

 

Nuestra meta es crear nuestro negocio, dar a conocer nuestro producto, crecer en el mercado de la agricultura.  Sin descartar, crear un negocio donde se encuentre todo equipo y material necesario para la hidroponía.

 

¿Qué mensaje le compartirían a las mujeres?

 

Cuando entiendes que lo que estas realizando no cumple con tus expectativas, significa que es momento de cambio, de reinventarse. Nuestra clave ha sido la determinación y el enfoque.

 

Los verdaderos significados de la revolución los conocemos por sus resultados, y son las más arriesgadas aquellas que cambian tu vida.

 

 

Lizbelia Martínez Martínez

 

Hija, Madre y Esposa

 

Egresada de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras, se desempeñó por 17 años en el campo de las comunicaciones en diversas agencias del País. Tiene una trayectoria de más de 20 años como Maestra de Ceremonias de eventos privados y multitudinarios. Ha sido colaboradora en diversas publicaciones  y productora y creadora de espacios radiales como: Para Buen Entendedor y A Todo Poder, para el Programa Sabor Latino transmitido por IHeart Radio para Syracuse, NY y escuchado en toda América Latina y Puerto Rico. Se desempeña como coordinadora de eventos protocolares en el ámbito social y corporativo.

 

Actualmente, esta Mentor Coach de Desarrollo Personal, Organizacional, Liderazgo y Vida certificada, desarrolla e imparte talleres a mujeres y sobre todos madres bajo su proyecto #PowerfullMomys.

 

FB: Lizbelia Martínez

Twitter: Lizbelia Martínez

Instagram: lizbelia martinez

Email: lizbeliamartinez@gmail.com

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload