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¿Votar o no votar? Esa es la pregunta…


Ya casi llega el momento de emitir nuestro voto en las elecciones generales del 2016. Puede que ya te hayas decidido sobre las candidaturas que favorecerás, pero si eres como muchas de nuestras mujeres, siempre te queda alguna duda o resquicio sobre ello. No estás sola. Muchas personas llegan hasta las urnas con dudas sobre si su voto será el mejor.


Es voz común que las personas que no tienen afinidad o compromiso con un partido político generalmente se van “con la más cargada”. O sea, votan por quienes creen que tienen mayores posibilidades de triunfo. El sentimiento de querer votar por el ganador nos acompaña en muchas decisiones de nuestras vidas. Sin embargo, ese sentimiento puede hacer más daño que bien a la hora de emitir tu voto.


El problema con votar buscando ganar, sin analizar el valor de otras candidaturas, es que lo único que logra es perpetuar un sistema político que no responde a las necesidades del pueblo. Si la percepción de ser un ganador es lo único que se necesita para obtener esos votos “flotantes”, entonces el único aliciente para los políticos es lograr esa percepción en el pueblo, sin pensar en proveer alternativas reales y trabajar para lograrlas. En fin, el proceso democrático se reduce a un proceso mediático, donde el que tenga más dinero, sea más atractivo y hable mejor será quien nos gobierne. Creo que todas podemos coincidir que esos elementos ponen la vara demasiado baja en un asunto donde nos jugamos nuestra calidad de vida y futuro.


Ante el cuadro actual de nuestra situación política, ¿qué podemos hacer para cambiar el sistema? ¿Puede un voto cambiar algo? La contestación es que sí, por supuesto que sí. Uno de los más grandes logros del sistema actual es hacer que la gente piense que su voto solamente importa si se utiliza a favor de un partido o candidato con oportunidades reales de triunfo. Esa mentalidad es una de las más peligrosas para el país. Lo bueno es que nuestro voto puede cambiarla.


Las elecciones del 2016 tienen varias peculiaridades que le diferencian de otras elecciones. Primero, contamos con dos candidaturas independientes a la gobernación. Segundo, dos mujeres están aspirando a la gobernación y otras dos a la comisaría residente en Washington. Tercero, la apatía entre los electores ha cuajado un sentimiento generalizado de rechazo a los partidos políticos tradicionales. Ambos candidatos a la gobernación por los dos partidos principales son vistos de forma negativa por casi la mitad del pueblo, según encuestas recientes. Cuarto, Puerto Rico está sumergido en un problema económico de magnitudes antes vistas. Quinto, por primera vez las decisiones de las tres ramas de gobierno de los Estados Unidos: Ejecutiva, legislativa y Judicial, han expresado claramente que Puerto Rico no tiene poderes bajo el estatus actual y que las decisiones se toman desde allá. Eso quedó patentemente claro con la imposición de la Junta Fiscal.


Entonces, ¿qué hacemos el día de las elecciones? Pues nos rebelamos. Si estamos en la coyuntura perfecta para dar un mensaje, no podemos sentarnos en las gradas a vitorear a unos u otros. Tenemos que utilizar nuestro voto para dejarles saber a quienes no han cumplido que estamos dispuestas, realmente dispuestas, a cambiar el sistema. Para ello, te ofrecemos la siguiente:

Guía Básica para las Elecciones 2016


  1. Ve a votar. Parece lógico, pero nos sorprendería la cantidad de gente con intención de votar que, llegado el día de las elecciones, no vota. Esto se debe a muchas variables, pero las más comunes son:

  2. No encuentran su tarjeta electoral. Aunque pueden llegar hasta su JIP y pedir una nueva, optan por no perder el tiempo en más filas.

  3. No separaron el tiempo en sus calendarios. Es importante apuntar el día de las elecciones en un calendario digital (celular o computadora) o en uno de los que se tienen en la nevera, escritorio u otro lugar de la casa. Es importante dejar ese día completamente libre hasta al menos las 4:00 p.m. para que otros compromisos no obstruyan el voto.

  4. Están cansados porque se amanecieron la noche antes o por otras razones. Mucha gente se levanta con cierto cansancio todos los días, pero cuando sopesan la oportunidad de descansar vs. Ir hasta un colegio a votar, prefieren quedarse en casa. Estas personas no consideran el voto algo de importancia, así que toman la decisión de no acudir.

  5. Están enojados. Cuando las personas están enojadas con sus partidos, candidatos o con la situación en general, prefieren no votar.

  6. No vayas al centro de votación sin antes estudiar tus opciones. Busca en la página de la Comisión Estatal de Elecciones (www.ceepur.org) o pregunta en tu Junta de Inscripción Permanente (JIP) sobre las opciones que aparecerán en tu papeleta. Estudia los candidatos y decide antes del día de votación a cuáles favorecerás con tu voto. Si vas perdida, lo más probable es que votes por candidatos que no te representarán adecuadamente.

  7. Invita a otras mujeres a votar. No dejes que una sola de tus amigas o familiares se quede sin votar. Explícales la importancia de que las mujeres voten. Si todas las mujeres votan, los políticos comenzarán a realizar los cambios para que el gobierno tome en cuenta a la mujer.

  8. Recuerda que la cantidad de mujeres que vota es sumamente importante. Mientras más mujeres voten, más fuerza tendremos a la hora de reclamar nuestros derechos. Recuerda: muchas mujeres = mucho poder.

  9. Escoge a los candidatos que más te convenzan, no a los que entiendas que van a ganar independientemente de tu voto. No botes tu voto. Piensa que si cada mujer se decide a votar con su conciencia, logran más que los partidos o que cualquier candidato. No dejes que te den por sentado. Hazlos ganarse tu voto.

  10. Verifica cuántas mujeres hay en las papeletas legislativa y municipal que te tocan. La estatal no cambia, pero las otras sí. Si no te has convencido por quién votar, vota por una mujer. Necesitamos más representación en nuestro gobierno.

  11. Vota por candidaturas, no bajo las insignias de los partidos. Cuando votas por las personas y no por los partidos, les estás enviando el mensaje de que no te están representando adecuadamente y que necesitan cambiar si quieren el apoyo de las mujeres puertorriqueñas.

  12. Si de todas formas deseas votar por un partido, asegúrate que votas por los candidatos de ese partido que representan tus interés, no por los que “caen” automáticamente al votar bajo el partido. Mira bien la papeleta. Si un candidato que no te representa va a coger tu voto automáticamente por la posición que ocupa en la misma, busca otro que sí represente mejor tus intereses. No le des un “pase” a nadie que no vaya a trabajar por ti.

  13. Si tienes dudas, vota por una mujer. No dejes de votar ni votes por cualquiera. Vota por una mujer, que es tu mejor garantía de que comprende las necesidades que tenemos. Eso no hace que cumpla sus promesas, pero envía el mensaje claro de que queremos más mujeres participando en nuestra política.

  14. No dejes espacios en blanco. Si no te convence ninguna candidatura en un renglón, utiliza el espacio de write-in para indicar cuál es tu preferencia.

  15. Si no quieres perder el tiempo en las filas, acude a votar entre 1:00 y 2:00 p.m.

Lo más importante de estas elecciones es que tu voto se cuente. No importa si sigues nuestra guía o si decides votar por el partido o candidato que ya escogiste, lo importante es que digas presente y que el voto femenino se note.


Esperamos haberte ayudado un poco a tomar tu decisión. Las elecciones son asunto de todos y la mejor herramienta para comenzar a cambiar el sistema político puertorriqueño. ¡Ve a votar!


 

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